Este coliving de 11 habitaciones se concibe como un volumen compacto y reconocible, con una imagen contemporánea y atemporal. La fachada de ladrillo claro, los huecos profundos y los balcones individuales aportan una presencia urbana sobria y doméstica, alejándose del modelo de residencia impersonal. Es una arquitectura pensada para envejecer bien, con bajo coste de mantenimiento e integración de espacios vegetales. Cada habitación dispone de balcón exterior, garantizando iluminación natural y ventilación directa. Todas incorporan baño completo para asegurar privacidad total, así como una zona de estudio y trabajo integrada, adaptada a las dinámicas actuales de teletrabajo y estudio. Las zonas comunes se conciben como auténticos espacios habitables. Cocina comunitaria, áreas de estar y espacios flexibles se organizan sin pasillos innecesarios, optimizando la superficie útil. Estos espacios se prolongan hacia una amplia terraza comunitaria en cubierta, transitable y ajardinada, pensada para descanso, trabajo informal y socialización.