Comisariada por Óscar Florit, esta exposición reunió obras de Nicholas Szymanski, Stephen Felton, Petra Cortright, Marc Badia, Soffa Gonzalez, Erika Hock y Miki Leal. La muestra exploró la maqueta como metáfora de un espacio en proceso, donde arquitectura, escultura, pintura y lenguaje digital convergen antes de adquirir una forma definitiva. Lejos de representar lugares reconocibles, las obras construyen estructuras abiertas, provisionales y cambiantes que invitan al espectador a completar mentalmente el espacio. El resultado es un recorrido donde la exposición se experimenta como un territorio en transformación continua, situado entre la imaginación, la materia y la arquitectura.