KIENESOYO explora la identidad como una construcción fragmentada y cambiante. A través de instalaciones, sistemas visuales y entornos digitales, la muestra abordó cómo la memoria, las emociones, las influencias externas y los mecanismos de observación configuran quiénes somos. En una sociedad marcada por la exposición permanente, el yo deja de ser una entidad estable para convertirse en una interfaz: un sistema continuamente interpretado, registrado y reconstruido por la mirada de los demás y por la tecnología.